Abrio el armario en busca de algo que ponerse, nada de lo que vio alli le gusto especialmente. siguió con su delgado pijama por la habitacion, la atraveso y se dirigio a la cocina por algo que llenara su aburrimiento.
encontro un par de marraquetas de hacia ya dos dias, un pedazo de queso fuerte y varias verduras. definitivamente nada apetitoso.
volvió a recorrer el mismo camino ya con los pies helados, la piel de los brazos erizada. entro en su comoda cama que aun mantenia el calor de la noche y se dejo sumergir en el sueño.
no tenia ganas de nada, como solia sucederle los fines de semana; dormir, quizas, le ayudaria a pasar algo del dia...
abrio los ojos una hora y media despues con el sonido del telefono al otro lado del apartamento. odiaba dormitar en las mañanas, con la luz del sol en el rostro y la sensacion de cansacio inagotable, además de los pies pegajosos por el calor innecesario bajo los rayos del sol.
Se levanto nuevamente, el telefono ya llevaba unas seis tonadas...
Una voz desde el otro lado del auricular le comunico la noticia que abriria una nueva etapa en su vida, su hermana tenia un hijo.
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